“Lo que hace de Lampedusa un pueblo especial es la experiencia del dolor”

lasexta.com  |  Madrid  | Actualizado el 27/04/2015

La alcaldesa de Lampedusa, Giuseppina Nicolini, ha expresado en El Objetivo su rechazo a las políticas migratorias de la Unión Europea y los gobiernos nacionales: “Es una gran necedad creer que se puede construir un muro en el mar”. Nicolini ha descrito a los apenas 5.000 habitantes de su pequeña isla como “un pueblo especial”, marcado por “la experiencia del dolor”.

sor paolaSor Paola, de la orden de las Hermanas de los pobres de don Vicente Morinello, describe para El Objetivo cómo han vivido algunos pescadores en el mar la tragedia de los naufragios en Lampedusa, “Uno se siente más solo todavía cuando escucha en las noticias de los telediarios que ya están listos un millón de inmigrantes en Libia, preparados para afrontar la muerte en el mar, una muerte probable, pero mejor que una muerte segura en su país”, asegura.

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Europa se defiende de los nadies

eldiario.es, 25/04/2015– Portavoz de Izquierda Plural en el Parlamento Europeo

Sueñan los nadies con salir de pobres,decía Galeano. Los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Y las balas vienen firmadas por la Unión Europea. Son las políticas de la UE las que han convertido el Mediterráneo en una gran fosa común. Las políticas en materia migratoria como el control de fronteras, las redadas racistas, las deportaciones, las vallas, la imposibilidad de entrar en Europa de manera legal, o la falta de corredores humanitarios para quien huye de Siria o Libia, son las que hacen que no les quede otra alternativa que elegir entre una muerte casi segura en el mar, o la seguridad de saberse condenados al hambre o a la explotación.

Pero hay una responsabilidad anterior, una responsabilidad en origen. Nuestros gobernantes, títeres de los poderes económicos, no son sólo responsables por impedir la entrada. Su responsabilidad máxima se sitúa en estar forzando la salida de millones de personas de sus pueblos y ciudades. Están promoviendo las condiciones que llevan a estas personas a no tener otra opción que la huida.

Las políticas económicas son responsables del genocidio al que estamos asistiendo. Las guerras que se han promovido en Oriente Medio por el control de recursos naturales, las multinacionales que arrasan esos recursos y esclavizan a los trabajadores y trabajadoras, la venta de armas a países en conflicto o el apoyo a dictadores criminales, son la contribución occidental a la pobreza y la desigualdad en muchos territorios de África. Es la cara más criminal del capitalismo.

Los nadies que no son aunque sean. Los ningunos, los ninguneados, se cuentan por miles en el mar. Pero Europa no se ha puesto de luto. Esta vez no ha habido manifestaciones con jefes de Estado a la cabeza en las principales ciudades de Europa. Sólo ha habido números, que en poco más de una semana se olvidarán. Hasta que lleguen los siguientes. Porque la pobreza los hace invisibles.

Y hemos vuelto a comprobar esta semana cómo el capital es inmune a las desgracias humanas y le ha robado la humanidad a quienes gobiernan en su nombre. La reunión de los jefes de Estado y Gobierno de la UE, en la que supuestamente se iban a adoptar medidas para evitar más muertes en el Mediterráneo, se ha saldado con un nuevo impulso a las políticas de control de fronteras y represión y criminalización de la inmigración.

Algunas de estas medidas se traducen en más fondos para la agencia Frontex, que no es una agencia de salvamento sino de defesa de las fronteras; en más colaboración con países como Egipto o Túnez para que actúen de carceleros y mantengan a los inmigrantes lejos del agua para que igualmente mueran de hambre o enfermedades, pero lejos de nuestros ojos; y en agilizar los vuelos de deportación de aquellos que sobrevivieron a naufragios en alta mar.

La de la UE no es política de rescate, es política de defensa. Europa se defiende de los nadies. Es una estrategia asesina, pero perfecta para los intereses de los poderosos. Han emprendido una guerra no declarada contra los migrantes, situándolos como el enemigo para intentar que no veamos que los verdugos son ellos. De todas nosotras, de todos nosotros, en cualquier parte del mundo.

La frontera de la muerte

Europa tira cínicamente la toalla ante esta demanda que viene del hambre.

El País, 17 ABR 2015

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Con una indiferencia generalizada, bajo nuestros ojos, se produce uno de los grandes desastres de la historia de la inmigración en el Mediterráneo. Decenas, centenas, pronto millares de pobres infelices en busca de una vida mejor mueren todos los días buscando franquear el mar, creyendo beneficiarse de la indulgencia de la primavera y al precio de las peores vejaciones, humillaciones y agresiones. Se comercializa el tráfico de personas en las aguas entre Libia y Túnez bajo la férula despiadada de las mafias de contrabandistas, de policías cómplices, de soldados granujas y de las bandas asesinas de yihadistas, reunidos y aliados en la manipulación criminal de la desesperación de los inmigrantes.

Unas 10.000 personas socorridas en cinco días en las costas italianas, 18.000 desde enero, más de 900 muertas desde entonces al añadir las 400 que se sospecha que se han ahogado estos tres últimos días, y nuevas víctimas previstas.

Los Gobiernos están desbordados, se generaliza la criminalización de la inmigración clandestina; todo transcurre como si las autoridades europeas hubieran decidido dejar hacer, inspiradas por esa filosofía según la cual, después de todo, aquel que se arriesga a cruzar ilegalmente la frontera merece la suerte que le espera. Existía Mare Nostrum, un programa mínimo de salvamento en el Mediterráneo iniciado y financiado por Italia; se ha abandonado porque la Unión Europea no ha querido ayudar al Gobierno italiano, que no podía asumirlo todo solo. Peor, ha sido reemplazado por una misión Tritón, que es una iniciativa europea estrictamente policial destinada a vigilar las costas y sin ningún programa de acogida y menos aún de ayuda a los solicitantes de asilo. ¡Policial! ¡Ahí conducen las lágrimas de los dirigentes europeos!

Europa arroja cínicamente la toalla ante esta demanda que viene del hambre y la miseria. ¡Y niños, mujeres y hombres seguirán muriendo! La opinión pública europea está anestesiada por el paro, por el “sálvese quien pueda” resultado de la crisis, y los Gobiernos se callan o bien dejan que crezca el odio dirigido por los movimientos de extrema derecha hacia los inmigrantes. Los partidos políticos de izquierda, tradicionalmente solidarios con las víctimas de la desigualdad en el mundo, murmuran algunas palabras con indignación. Pero la verdad es que han capitulado desde hace tiempo en este tema humano por excelencia que es la inmigración. Sus proyectos, como los de sus adversarios de derecha, dan la espalda dramáticamente a lo que debería ser una auténtica política de gestión de la inmigración en el Mediterráneo.

En todas partes triunfa el egoísmo, y estos crucificados del agua no tendrán más sepultura que un giro de cabeza indiferente. Y todos sabemos que este horror seguirá. ¡Qué derrota de la humanidad en el hombre!

La UE estudia pagar a Túnez y a Egipto para “evitar la salida de inmigrantes” a Europa

eldiario.es, 20/03/2015

Cerca de mil inmigrantes han llegado a Lampedusa en 24 horas, según la OIM

La iniciativa italiana, a la que ha tenido acceso eldiario.es y otros medios europeos como The Guardian o The Spiegel, plantea una estrategia para “detener tragedias en el mar”: pagar a países africanos para evitar que salgan

“Tenemos que hacer todos los esfuerzos para evitar la salida de migrantes de la orilla sur del Mediterráneo, principalmente con el fin de detener las tragedias en el mar”

Creen que “produciría un efecto disuasorio real” porque “cada vez menos inmigrantes estarían dispuestos a arriesgar su vida”

La Unión Europea está analizando la posibilidad de impulsar “un nuevo patrón” en las labores de control fronterizo y salvamento marítimo en el Mediterráneo: la financión comunitaria de patrulleras en Túnez y Egipto para “evitar la salida de inmigrantes de la orilla sur” y, de esta forma, “detener las tragedias en el mar”. La propuesta, materializada por el Gobierno italiano en un documento confidencial al que ha tenido acceso eldiario.es y otros medios europeos como The Guardian o The Spiegel, ha sido estudiada en diversas reuniones informales por representantes de algunos países europeos, entre los que se encuentra España.

El esquema que resume la apuesta de Italia pretende la financiación de embarcaciones de países del norte de África —el documento menciona Túnez y Egipto— para “localizar y rescatar a los migrantes en peligro en el mar”. Las personas rescatadas serían trasladadas por los países africanos “a sus propios puertos” con dinero europeo. La UE, por tanto, no sería responsable de la acogida de estas o de la tramitación de solicitudes de asilo en el caso de aquellas que huyan de su lugar de origen.

La propuesta italiana menciona un doble objetivo: disiminuir las salidas de inmigrantes desde Túnez y Egipto a Europa por la vía irregular y, con ello, bajar las preocupantes cifras de muertes en el Mediterráneo.

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Replantearnos la Europa fortaleza

3500 millones, 11 de febrero de 2015

Este artículo ha sido escrito por Kevin Watkins (@kwatkinsodi), Director del Overseas Development Institute (ODI), un importante centro de estudios británico sobre temas humanitarios y de desarrollo internacional.

http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef01bb07ee2886970d-piAlgo huele mal en el debate de la Unión Europea acerca de la migración. Los líderes políticos del continente, paralizados por el auge del populismo antiinmigración, están dando la espalda a personas en situación de enorme vulnerabilidad que huyen de la guerra, las violaciones a los derechos humanos y el colapso económico.

En ningún lugar es más visible el costo humano de las políticas europeas que en el mar Mediterráneo. Las aguas entre Europa y África son la ruta de migración con más muertes del mundo. Se estima que alrededor de 300.000 personas hicieron la travesía en 2014, más del doble que en 2013. Unas 3.000 murieron por ahogamiento, hambre, asfixia o exposición al frío o al calor.

[…]

Las iniciativas de la UE para desarrollar un enfoque coherente a la crisis han bordeado la farsa. Lo que impulsa a migrar a Europa es un complejo conjunto de fuerzas, que van desde los conflictos y la persecución política a la pobreza y las presiones económicas. La respuesta institucional de Europa es ver toda la migración como un asunto de gestión de fronteras. Apenas se consulta a los distintos departamentos de la Comisión Europea (en particular, los que se centran en el desarrollo). Mientras tanto, el mosaico de políticas nacionales de asilo y migración hace imposible diseñar un marco coherente. Este reto se reflejó en la reciente declaración de los ministros de Exteriores de la UE en materia de migración, tan vaga que resultaba muy difícil darle alguna interpretación práctica.

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El camino sin fin: huellas de mujeres en la frontera sur

Informe de la misión de observación de derechos humanos. Melilla, 4-11 julio 2014.

Informe-Melilla-castLas críticas de las mujeres negras a la historia no sólo señalan ‘ausencias’; también nos indigna cómo se nos ha hecho visibles, cuando elegían vernos” Hazel V. Carby

Las personas huyen de la violencia y son devueltas a ella. Son personas refugiadas y son personas inmigrantes que muchas veces se convierten también en perseguidas por los propios Estados que debieran protegerlas. El contexto es cada vez más duro y las violencias,  recurrentes. Nos toca conocerlas y combatirlas”. Vivir sin Miedo. CEAR-Euskadi.
Melilla es una “especie de Europa en miniatura. Y sus diez kilómetros de rejas, cámaras, uniformes de campaña, cables de acero, torretas y alambre de espino, la metáfora perfecta de las políticas de Bruselas: obsesionados, blindados, derrochadores y civilizados. Barreras inteligentes, teleobjetivos, líquidos irritantes, focos y balas de goma dificultan la travesía de los clandestinos y permiten la rápida intervención de la policía española para expulsarlos al otro lado de la alambrada. Todo ello responde a los temores de un continente alarmado por una invasión que no existe”. Gabriele del Grande.

La protección internacional en Europa y España

Resoluciones favorables y denegaciones de asilo en España, 2013. Fuente: Eurostat

De sobra es conocido que el fin de la Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después en el orden mundial. A día de hoy conviene especialmente recordar uno de los cambios fundamentales que se pusieron en marcha entonces: el desarrollo de un marco legal e institucional para la protección del individuo en el plano internacional. Este impulso buscaba cerrar una de las etapas más trágicas de la historia de la humanidad y evitar la repetición de las atrocidades de la guerra total, el genocidio, o los abusos de regímenes totalitarios. En la década que siguió al año 1945, decenas de instrumentos jurídicos fueron adoptados, conformando lo que hoy conocemos como Derecho internacional de los Derechos Humanos; también se consolidó y extendió el Derecho internacional Humanitario; se sentaron las bases para perseguir el genocidio y, en el caso que nos ocupa, se reguló el estatus de las personas refugiadas, uno de los instrumentos fundamentales de la protección internacional.

La Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados (1951) se fundamenta en la idea de que los gobiernos son responsables de la seguridad de sus ciudadanos. Pero los gobiernos en ocasiones se erigen en perseguidores de sus ciudadanos, o carecen de la voluntad o la capacidad de protegerles, amenazando sus derechos fundamentales a la vida y la integridad física. La Convención codifica, para los países firmantes, la obligación de proveer protección y una serie de derechos básicos a estas personas, tales como el acceso a la educación básica o el sistema judicial, o el acceso a la vivienda y el trabajo al mismo nivel, al menos, que los residentes extranjeros. Por supuesto, siempre que se justifique su estatus de refugiado.

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El coste humano de la fortaleza europea

Informe Amnistia Internacional. 2014.Lunes 17 de noviembre de 2014

“El coste humano de la fortaleza europea. Violaciones de derechos humanos cometidos en las fronteras de Europa contra personas migrantes y refugidas”.

Todos los años intentan llegar a Europa millares de personas migrantes y refugiadas. A algunas las mueve la necesidad de escapar de la pobreza extrema; otras buscan refugio contra la violencia y la persecución. Su viaje está plagado de peligros. Se calcula que, desde 2000, han perdido la vida tratando de llegar a Europa al menos 23.000 personas. Y las que consiguen llegar a las fronteras de la Unión Europea (UE) descubren entonces que la seguridad está fuera de su alcance.

La UE y sus Estados miembros han construido una fortalezca cada vez más impenetrable para impedir la entrada de migrantes irregulares sin importarles los motivos que estas personas tengan ni las medidas desesperadas que muchas están dispuestas a tomar para alcanzar las costas europeas. A fin de “defender” sus fronteras, la UE ha financiado complejos sistemas de vigilancia, prestado apoyo económico a Estados miembros de su periferia, como Bulgaria y Grecia, para que fortifiquen sus fronteras y creado un organismo encargado de coordinar a un equipo paneuropeo de guardias de fronteras para patrullar las lindes de la UE.

El presente informe se publica en el marco de la campaña de Amnistía Internacional“S.O.S. Europa. Primero las personas, luego las fronteras”

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Náufragos del destino

EN PORTADA. Esther Vázquez 04.03.2014

La política de control de fronteras y de inmigración sigue en manos de cada uno de los países miembros de la Unión Europea. Aunque las leyes son parecidas, en algunos países son más restrictivas que en otros. Italia es el ejemplo de uno de los países con leyes más duras para la inmigración irregular, donde es considerada un delito. A pesar de ello, cada vez se repiten más tragedias como la del pasado mes de octubre, cuando más de 350 personas perecieron en un naufragio intentando llegar a la isla italiana de Lampedusa.

Tragedias que afectan a personas de las que solo sabemos que han tenido que soportar muchos sufrimientos para tomar la decisión de cruzar el mar en busca de un destino. Gente que huye de la miseria y los conflictos de sus países, personas de las que ni siquiera se conocen sus nombres y que cuando mueren se les identifica tan solo con un número.

‘Mos maiorum’: otra política sobre inmigración

Mos maiorum significa las costumbres de nuestros antepasados. Suena bien, entrañable; pero bajo esta expresión amable se camufla el operativo policial que, implicando a varios países de Unión Europea, se está impulsando desde la presidencia italiana y coordinando por el Ministerio del Interior italiano. España participa en el operativo que se desarrolla desde el día 13 de octubre y finalizará el 26. El objetivo confesado es detener a inmigrantes sin papeles para interrogarles y recabar información con dos fines: dibujar el mapa de las migraciones (cómo llegan las personas, qué precio pagan a los que comercian con su transporte, etcétera) y establecer las rutas criminales de las mafias que se enriquecen con el trasiego irregular de personas. Los agentes policiales deben rellenar unos formularios específicos con estos datos, y se supone que de esa información podrá extraerse inteligencia, es decir, estrategias. Se insiste desde la Unión Europea que no es una operación de control de fronteras (no se trata de impedir entradas ni de expulsar a nadie): solo se quiere información.
Cierto o no lo anterior, sin embargo en estos días y coincidiendo con las fechas en las que se desarrolla la Operación Mos Maiorum, estamos conociendo casos de detenciones de sin papeles que acaban en expulsión en apenas 40 horas. Van a buscar a los que tienen fichados por tener orden de expulsión; no los llevan a un Centro de Internamiento de Extranjeros, lo que supone que no hay orden judicial de internamiento; los meten en los calabozos de la Brigada de Extranjería. De ahí, en pocas horas, a un avión especialmente fletado solo para ellos. Los llaman “vuelos macro”; otras veces los colocan en vuelos regulares. En ese tan corto espacio de tiempo no hay margen para intentar una línea de defensa. Las familias apenas consiguen información; la mayoría no tienen recursos ni capacidad para moverse; saben que ha habido detención, pero no se les aclara dónde están los detenidos; la petición al juez de guardia de una medida de suspensión de la ejecución no suele ser la solución, pero tampoco hay tiempo para más. Hay casos de todo tipo, lo que debería obligar a un tratamiento pormenorizado y no a una decisión meramente administrativa en menos de 48 horas.

La inmigración como oportunidad

La presión migratoria sobre las fronteras comunitarias se triplicó en 2013. La inestabilidad política y los conflictos en Oriente Próximo y África han disparado el número de personas que buscan un destino seguro en Europa, en muchos casos por medio de traficantes de personas. Los inmigrantes, sin embargo, son motores indispensables de nuestro sistema económico.EL PAÍS y sus socios periodísticos europeos analizan en esta ocasión el fenómeno migratorio no sólo como problema, sino como un hecho social, económico y político.

Inmigración en Europa. Especial.